Mi corazón se ha desprendido de su piel.
Lo miro entre mis dedos,
lleno de heridas y cicatrices.
Los sentimientos que anidaron en sus arrugas,
vuelven a mis pensamientos como
un pergamino dolorido..
Mi alma escribe versos, de mis antiguas inocencias
y mis románticos secretos.
Y de los muros de mi museo sentimental,
junto a los gélidos y oscuros lirios durmientes de mi mal.