dilluns, 27 d’abril de 2020

MONTSERRAT


MONTSERRAT
Declarat parc natural el 1987 per garantir-ne la conservació. 30 aniversari

Que  ressorgeixi del passat
embolcallada de boira,
la muntanya de Montserrat.

Turons al teu entorn,
que, l’envolten com una sardana.

Dels catalans tens el cor
pedres i roques ardents d’amor,
que es poleixen en el segles.

Canten els ocells  al bosc
El virolai a la verge.

dijous, 23 d’abril de 2020

SANT JORDI










LES ROSES

¡Roses solemnes!
Roses vermelles, joies vives de l'infinit,
ànimes perfumades.

Flor immortal. Conjur a l'sanglot.
Flor excelsa, divina, enervant.
Flor de faune i de verge devota,
de Venus furiosa i eixordadora.
Flor mariana astral i sedant,
flor que és vida i blau fontana.
De l'amor juvenil i arrogant,
que en el seu calze seva ànsia aclareix.

Quina seria la vida sense roses!
Un camí sense ritme ni sang,
una fossa sense nit ni dia.
Elles presten a l'ànima les seves ales,
que sense elles l'esperit moriria.
Sense estrelles, sense fe, sense les clares
il·lusions que l'ànima volia.

Elles són refugi de molts cors,
elles són silencis de color,
i amb la forma del nostre cor.



LAS ROSAS


¡Rosas solemnes!
Rosas rojas, joyas vivas del infinito,
almas perfumadas.

Flor inmortal. Conjuro al sollozo.
Flor excelsa, divina, enervante.
Flor de fauno y de virgen devota,
de Venus furiosa y atronadora.
Flor mariana astral y sedante,
flor que es vida y azul fontana.
Del amor juvenil y arrogante,
que en su cáliz su ansia aclara.

¡Qué sería la vida sin rosas!
Un camino sin ritmo ni sangre,
una fosa sin noche ni día.
Ellas prestan al alma sus alas,
que sin ellas el espíritu moriría.
Sin estrellas, sin fe, sin las claras
ilusiones que el alma quería.

Ellas son refugio de muchos corazones,
ellas son silencios de color,
y con la forma de nuestro corazón.

dimecres, 22 d’abril de 2020

ALMA DESNUDA


Soy un alma perdida en estos versos,

alma vacía que angustiada y sola,

va dejando sus pensamientos dispersos.



Alma que como el viento vaga inquieta.

Alma que fue fácil dominarla.

Con sólo un corazón que se partiera,

para con su cálida sangre regarla.



Alma que cuando está en la primavera,

dice al invierno que demore su vuelta.



Alma que cuando nieva se disuelve

en tristezas, clamando por las rosas

con que la primavera nos envuelve.



Alma que ha de morir de una fragancia

en un suspiro, de un verso, sin perder su elegancia.



Alma que nada sabe y todo niega,

porque es negando como más se entrega.



Alma que suele haber como delicia,

al despreciar la huella, y sentir en la mano una caricia.



Alma que siempre disconforme, como los vientos vagan.

Alma que sangra y sin cesar delira,

¡soy un alma perdida en estos versos!