dissabte, 2 de febrer de 2002

MAÑANA 1990


MAÑANA

Dulce los labios
que anoche me besaron.
Suave la piel
de sus manos,
que me acariciaron
cuando me dormía.
Qué bella armonía
me cantaba
mi joven madre
cuando yo era chiquito.
Ahora mayor,
 ya no me canta.
Ahora me da consejos
para gararme el amor
de mis preciosos hijos.
Yo cuando sea mayor
también les daré
los mismos consejos.








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